Soñar no Cuesta Mucho… es Gratis

0
159
Publicidad

Filomeno Quilodrán acaba de recibir una invitación de su amigo Donald para asistir a una fiestecita en el “Feedom Forever.” 

Donny, apodo de su excompañero de escuela desde los tiempos de la intermedia, tiene una personalidad expansiva y es románticamente agresivo.

  Desde su ingreso a la superior y con el desarrollo hormonal, tenía la extraña costumbre de morderle los glúteos a las denominadas por Donny “jevas buenas”. Por aquella mala costumbre había acumulado en pocos meses dieciséis suspensiones, citas frecuentes con la trabajadora social y el consejero, cuatro reuniones con el director de la escuela, e incluso dos con un siquiatra especializado en manías sexuales prematuras.

  Por un tiempo, ya en el colegio y después de terapias agresivas conductuales, se dejó de las pocas vergüenzas y pasados los años probablemente ya en los aprehensivos cincuenta, Donny todavía le enviaba textos vía chips cerebral. Filo los activaba a veces con el Ap. Muye, tocándose el paladar superior tres veces con la punta de la lengua.  Los texteos virtuales vía hipotálamo eran muy efectivos y permitían mantener vivos los antiguos contactos juveniles.

Su amigo vivía en otra ciudad y Filo decidió finalmente viajar al pueblo de MoronisVille cercano a Boston para verlo y conversar acerca de las dos pasadas décadas. 

Viajando por la carretera 84 East que ahora se extendía cientos de millas por debajo del rio Connecticut hasta Vermont, Filo ha llegado en su formidable BMW X65 al lugar del cual salía y entraban personas de distintas edades.  Elegantes choferes con chaqueta amarilla les instalaban en las lujosas limusinas U bertas o los buses Pandora de tres pisos para llevarlos a continuar las fiestecitas que a veces duraban una semana.

Con un abrazo, Filo saluda a su amigo Donny quien le reconoció enseguida y prácticamente se le abalanza encima impulsivamente dándole abrazos de esos que ya no se acostumbraban en aquella sociedad poco afectiva.

“Donny está más gordo y ojeroso, además de dejarse arrugas y numerosas canas,” pensó Filo mientras respondía a la ola de preguntas de su excompañero y a la vez el, inquiría acerca del estado de salud y la situación de trabajo de su amigo.

“Todo está natural,” respondió Donny con un tono de voz ambiguo e impreciso, pero admirando el traje de última moda de Filo consistente en un blusón de seda color dorado resplandeciente y unos pantalones blancos con rayas verticales color rojo.  “Tremenda combinación,” comenta Fredo quien a su vez lucía una túnica celeste con pantalones bombachos verdes y chancletas estilo griego.

Donny dijo estar soltero y dedicado a la política de alto nivel. Se notaba alegre al recibir la visita de Filo mientras ingresaban sonrientes al establecimiento semejante a un casino, pero cuyo frontis era un templo budista del siglo séptimo.  En el frontis de piedra de estilo bizantino.

Un intensísimo olor a incienso invadía el gigantesco salón de entrada y el perfumado e intenso vaho de algún modo neutralizaba el profundo y desagradable olor a marihuana Sintética Pesada Ultra100.

“Este es el área para mi más agradable y adonde a veces consigo una hembra casual, sin embargo, en el salón siguiente, se ubica el espléndido fumadero de opio Manama donde puedes recostarte en cuartos privados y dormir libre con tus ensueños,” dijo Donny recibiendo de una nena en bikini un chip gratis para opiarse por tres horas.

“Y eso que se ve allá abajo?” pregunta Filo refiriéndose a un espectáculo dantesco claramente visible a través del piso de cristal del primer piso donde se habían detenido bajo una tenue luz rojiza.

“Allí están los consumidores asiduos a la cocaína y crackfantanidoso ya trastornados y craqueados por algunas horas.  A mi no me gusta porque es como estar en una sesión de terapia descontrolada dirigida por Giuliani.”

Filo observa cómo hay algunos desnudos y desnudas, y se queda mirando impresionado a dos viejitos actuando como perritos orinándose sobre el rostro de los dormidos.  “Si hasta levantan la patita trasera,” piensa Filomeno Quilodrán.

“No has visto mucho todavía, allá a la derecha están aquellos que bajo el estimulo de cigarrillos vaporizados solicitan que les den latigazos en las nalgas,” dijo entusiasmado Donny riendo a carcajadas. Al sonido del estridente azote aplicado a hombres y mujeres, este reía de un modo descontrolado mordiéndose descontroladamente los cueritos de los dedos.

“Si hasta recuerdo las fiestas que organizaba Epstein,” decía con alegría Donny.

Filomeno había escuchado de estos lugares verdaderos magnetos para todo tipo de amantes a la adicción y a quienes ahora la ley autorizaba para dar rienda suelta a sus aficiones desgarbadas, extravagantes y grotescas. 

Recordaba un gran debate que se produjo en el Congreso en el año 2024 cuyo resultado fue permitir rienda suelta a las demandas legales de los líderes de la Sociedad de Adicciones Desenfrenadas (SAD), donantes generosos para batallas políticas y cabilderos.  Esta Sociedad era tan efectiva como la Sociedad de Rifles y Misiles (SRM)

Filo también observaba con atención como unos sujetos semejantes a levantadores de pesas olímpicos, transportaban a personas en unas camillas levitantes.  Por el rictus torcido de las bocas de los encamilladlos llenas de espuma y sangre, la mandíbula inferior desencajada y los ojos muy abiertos, los entes parecían cadáveres.

“Donny, ¿qué les pasa a esos individuos?,” pregunta con preocupación a su guía.

“Estos son personas que han firmado un contrato que les permite utilizar drogas experimentales y ácidos semejantes al antiguo FentaniloX, ahora combinado con ácido Zaratrustocomina, peligroso precipitante de alucinaciones auditivas y visuales que le transportan al nivel de conciencia Infernaderok.  Estas substancias peligrosísimas se importan desde Rusia y por eso reciben también el nombre de Punitiniskasfatale,” añadió Donny.

“Donny, pero si parecen cadáveres!,” replica Filo que comienza a preguntarse porque está allí y va sintiendo como su corazón palpita aceleradamente y un escalofrió neumónico le recorre la espina dorsal cercano al área del hachazo de Dios.

“Para serte sincero, pero no te asustes; estos seres han caído en un profundo estado catatónico y probablemente sufrieron un paro cardiaco definitivo. Se les ha brindado el antídoto Tárzano M1, pero al parecer ha sido muy tarde,” respondió Donny quien ahora se ha alejado para conversar con una muchacha colorina de ojos incandescente que le habla al oído. 

Aprovechando el momento, Filomeno se va alejando en busca de la salida, pero no la encuentra, mientras escucha la voz de su amigo gritando, “Filomeno, ¡ven para viajar al Paraíso!”

Filo Quilodrán ha despertado de esa pesadilla, pero aun huele el incienso mezclado con marihuana reforzada Fantanleth y cree observar cruzando frente a su dormitorio a sujetos corpulentos llevando camillas con personas afectadas por sobredosis mortales y a numerosos grupos de adultos caminando en cuatro patas y aullando como coyotes.  JDB1019

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí