DANBURY - El caso de Dota Arturo, acusado de asesinar a su novia durante una acalorada discusión en su apartamento ubicado en la calle Duck el verano pasado, continuó después de una breve aparición en la Corte Superior, en donde uno de los testigos aseguró que previo a la muerte de Natalia Ramírez, compañera sentimental del acusado, le confesó que daba por terminada su relación con él.
Dota, un jardinero de 32 años de edad, oriundo de la provincia de Loja-Ecuador, que fue sentenciado a pagar un millón de dólares en fianza, fue formalmente acusado de apuñalar a Natalie Ramírez y darle muerte el pasado 22 de agosto, siendo testigo del asesinato una pequeña niña, hija de ambos.
El abogado defensor Philip Russell, un prominente legislata de Greenwich, contratado por la hermano de Dota, informó que sigue la recopilación de información sobre el caso y que todo permanece en etapa preliminar.
“Seguimos buscando evidencias en base a lo que formula el Estado para llevar a cabo nuestra propia investigación”, dijo Russell, quien deberá regresar a la Corte con su cliente el próximo 24 de febrero. Admitiendo que el caso es muy complejo, y las sanciones son extremas.
Dota es acusado de asesinato en primer grado, lo que conlleva una posible condena de 25 a 60 años de prisión en caso de condena y dos cargos adicionales por poner en riesgo a una menor de edad, debido a que el apuñalamiento habría ocurrido mientras los dos hijos de la pareja estaban en el apartamento.
El mayor de los hijos, una niña, fue testigo del crimen, confirmó la Unidad de Investigaciones del Departamento de Policía de Danbury, según documentos judiciales.
Un primo de Ramírez, quien estaba de visita en el apartamento de la pareja, también presenció el asesinato. En su declaración dijo a la policía que Dota apuñaló a su compañera sentimental después de que ella le dijo que daba por terminada la relación.
El caso de Arturo Dota, quien fue acusado formalmente con cargos de asesinato en primer grado por parte de la Policía de Danbury y con cargos en segundo y tercer grado, por poner en riesgo a dos menores de edad, el día en que sucedió el fatal accidente; tomó de sorpresa a la comunidad ecuatoriana de Danbury, el pasado verano.
Yalo Tito, dueño del concesionario de vehículos Yalo’s Brother, original del Ecuador, luego del asesinato, reaccionó estupefacto cuando se enteró a través de este semanario que Dota presuntamente asesinó a su esposa. Recordando que dos días antes del fatal suceso, la pareja estuvo en su establecimiento buscando comprar un nuevo automotor. “Se veían felices, se notaban estables y tranquilos. Quiero creer que se trata de un irremediable accidente. El es un buen muchacho”, repuso.
Al respecto del asesinato presuntamente cometido por Dota, en una entrevista especial aparecida en la edición del 17 de octubre del año pasado, la Doctora María Auxiliadora Mosquera, abogada de carrera del Ministerio de Relaciones Exteriores y a órdenes del Consulado del Ecuador en Connecticut, respondió que el Gobierno de su país está sujeto a las normas internas y en ese orden, asumir que es culpable o no, solamente le corresponde a la jurisdicción a la que se pertenece el Estado.
“La no interferencia es uno de los principios básicos que define el Derecho Internacional y por tanto el Ecuador no puede adelantarse ni ser visionario en este caso particular”, repuso Mosquera, quien acotó que su Gobierno debe velar porque los derechos de su connacional sean respetados, regidos en la presunción de inocencia mientras no existan las pruebas, además que sea juzgado en un tribunal siguiendo un debido proceso legal y se dicte sentencia.
“Se entrará en una entrevista con su connacional en la cárcel de Danbury, con el fin de conocer desde su punto de vista, si es que sus derechos están siendo protegidos”, dijo en esa entrevista la Dra. Mosquera.
Sobre el pedido hecho por los padres de Dota desde el Ecuador, hecha a través de la oficina legal de William Murrillo, ex Ministro del Migrante del Ecuador, quienes buscan la extradición en caso de ser sentenciado culpable, la Dra. Mosquera replicó que esa figura no aplica en este ciudadano, puesto que la extradición se da cuando un nacional comete un delito en su territorio, luego huye a otro país y a ese país le piden una extradición o entrega de ese ciudadano a su territorio de origen.
En el caso de Dota se debería hablar, de ser considerado culpable, de una repatriación bajo el Convenio de Estrasburgo para el intercambio de presos condenados. Figurando que de recibir la sentencia ésta deberá estar en el grado de inapelable, en etapa de ejecución, es decir, que se esté cumpliendo la condena, para luego pedir que le permitan que esa pena sea terminada en el país de origen. “Aún se está en proceso de investigación y no se deben adelantar a los hechos”, dijo Mosquera.










Semana de Up Fronts
Aún no hemos aprendido a convivir
Deterioro general (en Puerto Rico)
Enluta la Cámara de Diputados la Cultura de Paz en México 