Trump busca ventaja política en fallos de la Corte Suprema

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El edificio de la Corte Suprema de Estados Unidos es visto en esta foto del 30 de junio del 2020 en Washington. El presidente Donald Trump llegó a la Casa Blanca con promesas de dar un cambio conservador a la Corte Suprema. Pero este año y el pasado, pese a tener dos jueces seleccionados por Trump, la corte ha mostrado que no va a fallar automáticamente en favor del presidente y sus políticas. (AP Foto/Manuel Balce Ceneta)

WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump llegó a la Casa Blanca con promesas de dar un cambio conservador a la Corte Suprema, pero este año y el pasado, pese a que tenía dos jueces seleccionados por Trump, la Corte mostró que no va a fallar automáticamente en favor del presidente y sus políticas. Eso ha causado la ira del presidente y ha lanzado una batalla sobre la Corte, en momentos en que el mandatario busca una ventaja política antes de las elecciones de noviembre.

En las últimas semanas, la Corte ha pronunciado las decisiones más importantes de su mandato y Trump se ha topado con derrotas crecientes y apenas unas cuantas victorias.

Sus derrotas más prominentes comenzaron a mediados de junio. Primero, el máximo tribunal de Estados Unidos falló que una histórica ley de derechos civiles protege a gays, lesbianas y transgéneros de discriminación laboral. Seguidamente, dijo que el gobierno de Trump había actuado inapropiadamente al suspender el programa DACA, que protege de la deportación a unos 650.000 jóvenes inmigrantes.

Finalmente, en dos causas sobre el acceso a las declaraciones fiscales de Trump, la Corte rechazó el jueves los argumentos de los abogados del presidente y del Departamento de Justicia de que Trump es absolutamente inmune de investigación mientras ocupe el cargo o que un fiscal debe mostrar una causa mayor que una simple necesidad de obtener los documentos.

Pese a que la Casa Blanca cantó victoria en los casos del jueves, Trump estaba furioso, despotricando en Twitter sobre la Corte Suprema y describiendo sus decisiones como parte de un patrón de “hostigamiento político” contra él.

El rechazo de la Corte a los argumentos de Trump sobre el poder ejecutivo se compensó de alguna manera con el impacto práctico de la decisión del tribunal de remitir los casos a cortes menores, virtualmente asegurando que no habrá revelaciones potencialmente vergonzosas de los documentos financieros antes de las elecciones de noviembre.

Trump consiguió victorias en dos importantes casos de libertad religiosa el miércoles, pero tras el jueves no estaba de humor para celebrar.

“Antes, las cortes han dado una amplia deferencia’. ¡PERO NO A MÍ!”, tuiteó. Y: “Ahora la Corte Suprema emite un fallo demorado que nunca había emitido… contra ningún otro Presidente!”.

El mes pasado, luego de la derrota en la causa de DACA, Trump tuiteó: “¿No les da la impresión de que no le caigo bien a la Corte Suprema?”.

Siguió eso con un llamado a sus partidarios, insinuando quizás un futuro tema de campaña: “Estas decisiones horribles y políticamente cargadas de la Corte Suprema son disparos de escopeta a los rostros de aquellos que se llaman orgullosamente republicanos y conservadores. Necesitamos más jueces o perderemos la 2da enmienda (derecho a poseer armas de fuego) y todo lo demás. Voten Trump 2020”.

Los ataques a la Corte marcaron el regreso de Trump a un tema clave de su campaña del 2016.

Hace cuatro años, estaba claro que el nuevo presidente cubriría con alguno de sus elegidos la vacante dejada en el máximo tribunal por la muerte del conservador Antonin Scalia, junto con la negativa del Senado, controlado por los republicanos, a realizar audiencias de confirmación para el nominado del presidente Barack Obama, Merrick Garland. Para apaciguar a los conservadores, Trump dio el paso sin precedentes de dar a conocer una lista de jueces que él dijo iba a seleccionar si era electo.

“Si les gusta Donald Trump, eso es excelente, pero si no, tienen que votar por mí de todas formas. ¿Saben por qué? Jueces en la Corte Suprema”, dijo en un acto de campaña en julio del 2016 en Cedar Rapids, Iowa.

Cuando Trump resultó electo, cumplió.

Seleccionó a los jueces conservadores Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh para cubrir las vacantes dejadas por Scalia y Anthony Kennedy, que se retiró en 2018. Su selección, sin embargo, no ha significado victorias automáticas para Trump en la Corte, que tiene una mayoría conservadora de 5-4. El fallo de DACA fue de 5-4, con el presidente del tribunal John Roberts sumándose a los liberales en la Corte. En el fallo sobre LGBT, Gorsuch se unió a Roberts y los liberales para un fallo de 6-3 contra el gobierno de Trump.

El jueves, Gorsuch y Kavanaugh se sumaron a la mayoría en ambas causas, junto con Roberts y los jueces liberales. Robert escribió ambas opiniones.

“Los jueces no fallaron contra él. De hecho, la opinión unánime fue que esto tiene que regresar a la Corte de distrito y ellos incluso reconocieron que el presidente tiene un arsenal amplio de argumentos que puede presentar”, dijo la vocera de la Casa Blanca Kayleigh McEnany. Pero reconoció que Trump “discrepa con el punto expresado por la mayoría sobre la inmunidad absoluta”.

Trump ha tenido resultados mixtos en términos previos. En 2018, los jueces conservadores de la Corte ratificaron la prohibición de viajes decretada por Trump. El año pasado, el voto de Robert junto con los liberales impidió que la administración incluyera la controversial pregunta sobre ciudadanía en el censo de 2020.

Esas derrotas se debieron en parte a las estrategias legales empleadas por los abogados de Trump y su administración en su afán de cambios rápidos y el uso de lo que expertos llamaron argumentos débiles, pero Trump, en un esfuerzo para establecer un contraste con el candidato demócrata Joe Biden y avivar el entusiasmo de los conservadores sociales que tuvieron un papel clave en su elección hace cuatro años, está usando sus derrotas para argumentar que su labor para cambiar la Corte apenas empieza.

Tras claros fracasos en los casos de DACA y LGBT, Trump prometió el mes pasado da a conocer una nueva lista de jueces “conservadores” de la que escogería si ocurre una nueva vacante.

Elizabeth Wydra, presidenta del Constitutional Accountability Center, una organización liberal, dijo que los candidatos presidenciales de ambos partidos deberían incluir en sus campañas las nominaciones judiciales, especialmente porque mientras que un presidente dura cuatro u ocho años, los jueces ocupan la posición durante décadas. Apuntó que las nominaciones judiciales tomaron una importancia singular en la campaña de Trump en 2016 porque los votantes republicanos estaban incómodos con otros aspectos de su candidatura.

“Los votantes republicanos se han centrado en las cortes, probablemente más que los demócratas. Creo que eso podría comenzar a cambiar”, afirmó. “Los progresistas han llegado un poco tarde” en cuanto a concentrarse en las nominaciones judiciales, dijo.

“Con los derechos al aborto claramente en juego, creo que los progresistas se están dando cuenta gradualmente de la importancia crucial de las cortes”, añadió.

Hace meses, Biden insinuó una promesa respecto a la Corte Suprema, diciendo que se sentiría “honrado de poder nombrar a una mujer negra” para la Corte.

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