El Convento: Una opción de retiro espiritual para laicos atendido en forma personal por las religiosas

0
582

Desde México hasta Connecticut, las monjitas de Santa Brígida

DARIEN. Con  650 monjitas, 250 conventos alrededor del mundo; pero uno solo funcionando en los Estados Unidos en el poblado de Darien, el Convento de Santa Brígida tiene entre sus muros a tres religiosas nativas de México, quienes viven el carisma de su fe a través de la “hospitalidad y la oración por la unidad de la iglesia cristiana”; mientras atienden a los huéspedes que buscan paz y recogimiento espiritual.

El convento de las “Brigidianas” refundado en el tiempo de la Reforma por la ahora santa Elizabeth Hesselblad , una inmigrante de origen sueco que vino de niña junto a sus padres a New York y se recibió como enfermera para luego abrazar la religión católica después de haber profesado el luteranismo; cuenta con una vista paradisiaca de un brazo del mar del océano Atlántico, una casa de ejercicios estilo colonial, un jardín bien cuidado lleno de flores e inmensas piedras; bajo el cuidado amoroso de seis religiosas, tres de ellas hindúes y tres mexicanas.

 Las hermanas: Fabiola Gutiérrez, Ermenegilda Gaitán y Floriana Villa; son nacidas en Jalisco y Michoacán; tiene en común una vida monástica dedicada al trabajo y la oración y el haber crecido en el campo en medio de los animales silvestres, el maíz, frijoles y el ágape. Vienen de hogares con varios hermanos y escucharon el llamado vocacional aun en edad escolar.

Fabiola nació en Jalisco, está en el convento como religiosa por 20 años. Los dos primeros años hizo su postulantado en Roma. Ermenegilda, es de Michoacán, tiene 35 años de religiosa y 55 años de edad  y Floriana 20 años dentro de los muros del convento sin contar con los dos primeros años de postulantado, aspirantado y noviciado.

Fabiola pidió al párraco de su iglesia que le diera una guía para ingresar a un convento y él le refirió a las brigidinas por medio del obispo de Colima, un estado que colinda con Jalisco. Nunca tuvo miedo de ingresar al convento aunque separarse de la familia fue una prueba de fuego para ella. Dejó a sus padres y 10 hermanos, es la sexta de sus hermanos y cuando los visita disfruta de la familia a plenitud aunque siempre busca un momento y lugar para recogerse en la oración.

Al salir de la secundaria decidió ingresar al convento y duró tres meses en Mexico como aspirante e hizo tres años en Roma como aspirante, un año de noviciado, para luego seguir la profesión de sus primeros votos, luego los renovó por cinco años y finalmente hizo sus votos perpetuos. Para llegar a los votos perpetuos debió estudiar las Constituciones o Reglas y vivir bajo el carisma de su apostolado que es la hospitalidad y rezar por la unidad de la iglesia.

 La hospitalidad, no es más que abrir las puertas de su convento para personas que quieren hacer retiros o ejercicios espirituales sin importar la religión que profesen y ofrecerles un techo, una comida y un lugar cómodo para que puedan meditar, discutir y orar dentro o fuera de la capilla del convento. A decir de la hermana Fabiola: “La hospitalidad no es más que ser una ama de casa dedicada a los quehaceres domésticos para que la familia se sienta bien llegada y feliz dentro de su hogar”.

 Y el rezar y orar por la unidad de la iglesia, es una misión especial dada a las monjitas brigidinas debido a que su fundadora, la madre Isabel, hizo su conversión al catolicismo después de haber nacido y crecido dentro de una familia protestante. “Orar por la unidad es parte de nuestro trabajo diario no solo mientras estamos en la capilla sino mientras trabajamos en los quehaceres”, dijo la hermana Ermenegilda.

A Ermenegilda, la vocación la cogió en su natal Guadalajara. Ella, cuando era niña veía en tiempos de vacaciones venir a su casa unas tías monjitas Guadalupanas de Cristo Rey Orden de San Benito y desde siempre quiso seguir sus huellas. La enviaron a estudiar como interna en el Convento de Tacambaro en Michoacán, luego fue a México DF en donde se convirtió en enfermera auxiliar y ahí es donde tomó la decisión de ingresar al convento.

Con 18 años de edad ingresó en la ciudad de México como aspirante. Después de 5 meses en Mexico DF se fue a seguir su vida religiosa en Roma y en 1988 hizo la profesión perpetua de sus votos.

Una parte de su postulantado lo vivió en Suiza. En los Estados Unidos tiene 22 años viviendo dentro del Convento y curiosamente dice que cuando va de vacaciones donde su familia, aun cuando disfruta de ellos, extraña el silencio del convento, a sus hermanas religiosas y siempre espera con ansias volver a casa, es decir, a Darien.

 La hermana Floriana, nativa de Michoacán, tenía 17 años cuando asistió a un encuentro de juventudes en donde explicaron sobre los estados de vida de la soltería, casado y la vida religiosa. Ella se impactó con los testimonios de la vida religiosa y apostó por esto. Después de terminar la secundaria se quedó en casa de formación de Mexico e hizo su soviciado en la Paz Baja California, su primera profesión de votos los hizo en Michoacán y se quedó por siete años en México DF., para profesar sus votos perpetuos se fue a Roma y al cabo de dos semanas estuvo de vuelta en México. Pero siguiendo el voto de obediencia fue enviada a los Estados Unidos en donde vive por 13 años seguidos.

Cuando va de visita a México le encanta disfrutar de su familia, sin embargo, busca tiempo para ir al Santísimo y recogerse en la oración, faena a la que siempre le acompaña su madre.

RUTINA

A las 6:15Am se levantan, realizan el oficio de la Lectura, a las 6:40AM rezan los Laudes, tienen media hora de meditación antes de la misa que inicia a las ocho de la mañana. Luego desayunan, trabajan en los quehaceres y a diez de la mañana hacen la adoracion al Santismimo. A las 11:45 rezan la Cesta e inmediatamente al mediodía almuerzan. A las cuatro rezan el Rosario, vuelven a sus oficios; y a las 8 de la noche realizan las oraciones nocturnas. Se retiran a sus dormitorios pasada las nueve de las noche.

Durante el entretiempo de comidas tienen horas recreativas. Bordan, confeccionan rosarios, brazaletes, aretes y pulsearas. Otras veces, ven juntan la televisión y leen libros religiosos. Saben lo que pasa en el mundo porque siguen los noticieros.

SU FUNDADORA

Elizabeth Hesselblad (4 de junio de 1870 – 24 de abril de 1957), fue una enfermera sueca, convertida a la Iglesia Católica, fundadora de la nueva forma de vida de las Bridgettines conocidas como las hermanas Bridgettine. El Papa Juan Pablo II la beatificó el 9 de abril de 2000 y el Papa Francisco aprobó su canonización a finales de 2015; La fecha de canonización se determinó el 15 de marzo de 2016 y se celebró el 5 de junio de 2016 en la Plaza de San Pedro. Elizabeht Hesselblad también es reconocida como una persona justa entre las naciones debido a sus esfuerzos en la Segunda Guerra Mundial que salvó las vidas del pueblo judío durante el genocidio del Holocausto.

UN LUGAR DE RETIRO ESPIRITUAL

El convento de Santa Brígida está ubicado en 4 Runkenhage Road de Darien; dentro del perímetro que se conoce como Long Island Sound, en una propiedad de diez hectáreas. Ideal para personas que busca recogimiento espiritual y meditación. Ofrecen cuartos individuales y grupales, atención de las tres comidas completas con recetas propias de Italia, México e India; de donde son originarias las religiosas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí